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lunes, junio 01, 2026

La voz de los planetas deambulaba en tus labios

 

Íbamos bien encaminados, ansiábamos la lluvia y la tormenta buscándonos poemas en los párpados, una vecindad llena de pájaros y un barco navegando hacia los astros.
Encaramado al filo de aquel astro, miraba en dirección a tus instancias, me invitabas a entrar y yo me hacía de plata volando hacia tus ojos, con todos los papeles aplaudiendo tu nombre, con todas las alturas que te ofrecían mis nubes.

La voz de los planetas deambulaba en tus labios en busca de mis dedos y mis ventanas open, abiertas para ti de astro en astro.

 



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miércoles, enero 14, 2026

La poesía no inventa la verdad, la desvela


La poesía no compite con la razón lógica. No describe el mundo, lo presiente. No demuestra, sino que revela. Y así quiero entenderla como esa capacidad única de anticipar lo auténtico, las verdades profundas que suelen escapar a la lógica. Quiero entenderla como un puente entre el arte y la razón, donde las emociones y la creatividad revelan significados a veces ocultos. De alguna manera, la poesía es anticipación sensible de lo real y auténtico, quiero decir: conocimiento inquieto, emocionado, de aquello que sólo puede ser aprehendido por medio de esa otra razón fundada por el arte.

La poesía, insisto, no pugna con la razón lógica y así quiero entenderla. Efectivamente, este concepto late con una intuición que hemos rozado muchas veces en nuestras propias reflexiones: la poesía como un modo de conocimiento que no rivaliza con la razón lógica, sino que, en todo caso, la desborda. No describe el mundo, lo presiente. No demuestra, sino que revela. Y lo hace desde un tipo de sensibilidad que no es sentimentalismo, sino una forma de inteligencia silenciosa, sin alardes, donde la poesía no es solo un adorno, sino una herramienta de descubrimiento.

COMPRENDER EL MISTERIO DE LA NATURALEZA HUMANA

De alguna manera la poesía se adelanta a la realidad. A menudo, el lenguaje cotidiano está “gestado” por el uso técnico o funcional. El poeta, al romper las estructuras lógicas normales, logra rozar verdades que la ciencia o el lenguaje común aún no han nombrado. Probablemente es como si el poema fuera un mapa emocional de algo que todavía no hemos terminado de entender del todo. La lógica de la poesía es subjetiva, de ninguna manera pretende la razón y mucho menos medir nada o controlarlo todo. Pero sí pretende comprender el misterio y lo inexplicable de la naturaleza humana.

Hay dimensiones de la existencia que no pueden ser explicadas ni concebidas como fórmula matemática (el asombro, el duelo o la grandiosidad), y aquí es donde presiento que la poesía funciona como un "órgano de percepción". Sin ella, seríamos ciegos a ciertas capas de la realidad que simplemente no se dejan atrapar por el método científico.

La poesía no inventa la verdad, la desvela. Personalmente la entiendo como puente entre el arte y la razón, donde las emociones y la creatividad revelan significados ocultos. Significados ocultos que de alguna manera sitúa a la poesía en el lugar de la conciliación. A menudo nos enseñan que el corazón y la cabeza van por caminos distintos, pero, el título de este artículo, lo que plantea y sugiere es que el arte es el lenguaje que permite que ambos, arte y razón, se comuniquen para descifrar lo que está “oculto”.

Al ver la poesía como ese puente entre arte y razón, se pueden destacar algunas funciones reveladoras, entre ellas:

La emoción como sensor: En lugar de ver la emoción como algo que nubla el juicio, aquí funciona como un radar. Siente que hay "algo" más allá de la superficie y la creatividad le da la forma necesaria para que la razón pueda, por fin, procesarlo.

El significado oculto (lo inefable): Hay verdades humanas que son paradójicas (como amar y odiar al mismo tiempo, o sentir soledad en medio de una multitud). La lógica formal sufre con las contradicciones, pero la poesía las abraza y, al hacerlo, revela un significado que es más fiel a la realidad que una definición de diccionario.

La creación como descubrimiento: Lo llamativo de este planteamiento es que la creatividad no "inventa" de la nada, sino que "revela". El poeta no fabrica la verdad, sino que quita el velo a una realidad que ya estaba ahí, pero que no sabíamos cómo mirar.

Es, en esencia, una epistemología del sentimiento. No solo sentimos por sentir, sino que sentimos para conocer. 

Indudablemente, “revelación de significados ocultos” es algo que ocurre de forma instantánea al leer o escribir un poema, de alguna manera bien pudiera ser un proceso que requiere que la propia razón "trabaje" la emoción después del impacto inicial.

Personalmente lo concibo como un proceso que requiere sentir y razonar. Un diálogo constante donde el sentimiento pone la materia prima (la intuición, el asombro) y la razón pone la estructura para que ese asombro no se disipe.

Si solo nos quedáramos en el “sentir”, la experiencia sería una explosión emocional, quizás abrumadora, pero difícil de integrar o comunicar. Tal vez sería un puro caos.

Si solo nos quedáramos en el “razonar”, convertiríamos la experiencia en un concepto frío, en un estudio de laboratorio que acabaría matando lo que intenta estudiar.

Al unir ambos procesos, ocurre algo fascinante:

 -El sentimiento guía a la razón: Le dice hacia dónde mirar, qué es lo que realmente importa en medio del ruido cotidiano.

 -La razón le da estabilidad al sentimiento: Al buscar las palabras precisas, la métrica o el ritmo, la razón “afirma” la emoción. La convierte en algo que podemos visitar una y otra vez.

Es lo que algunos han dado por llamar “inteligencia emocional” llevada a la metafísica. De alguna manera, no es solo entender lo que siento para “estar bien”, sino aplicar lo que siento para entender qué es el mundo.

En ese sentido, el poema (o la obra de arte) no es el final del proceso, sino el lugar donde esa unión entre sentir y razonar se materializa. 

¿Al final de ese proceso, lo que se descubre es algo sobre el mundo exterior, o es más bien un descubrimiento sobre uno mismo? Personalmente, lo entiendo como un descubrimiento del mundo exterior desde una perspectiva intrínseca, personal e íntima.

De alguna manera, lo que me gusta de esta exteriorización, este desvelamiento de la poesía, es la idea de que devuelve a la poesía su función originaria: no es un adorno ni un lujo, sino un instrumento de conocimiento. Un modo de pensar que piensa con el cuerpo, con la memoria, con la imaginación, con la herida y con la esperanza. 

Personalmente, tal como ya he mencionado, insisto en la poesía como puente entre el arte y la razón, donde las emociones y la creatividad revelan significados ocultos.  

Namaste

Texto: Alonso de Molina
Imagen: MIH83-px

-.-.-
PRÓXIMAMENTE parte 2 



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miércoles, septiembre 17, 2025

Poesía es poner delante algo nuevo


No sé de qué habla mi poesía

Poesía es poner delante algo nuevo


Por tanto, la poesía no viene a decir más de lo mismo ni a subrayar lo ya dicho, el propósito de la poesía es poner delante algo nuevo. No se trata de copiar o reproducir lo que ya ha sido expresado, sino de presentar frescura y originalidad a través de un lenguaje creativo y evocador que logre expresar emociones, ideas y experiencias.


 

Ese barro que nos quedó anegado entre los dientes" es una antología poética que explora las profundidades de la experiencia humana, transitando por el amor, la soledad, la identidad y la naturaleza del ser humano.

A través de versos introspectivos y potentes imágenes, el poeta nos lleva a un viaje entre lo íntimo y lo universal, donde cada poema es un reflejo de la búsqueda constante de sentido en medio de la incertidumbre y el paso del tiempo.



ESE BARRO QUE NOS QUEDÓ ANEGADO ENTRE LOS DIENTES
Antología Poética Poemas Comentados
Autor: Alonso de Molina

Poesía es poner delante algo nuevo
"Hacer un árbol con un trozo de madera" eso es cualidad de la poesía.


https://www.amazon.es/dp/B0DP2RBH9S




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lunes, mayo 05, 2025

De tus pies no abdico



De tus pies no abdico

En tu alma cuanta sal se pregona;
quien no desearía traspasar tus manos
de este a oeste,
brillar en la memoria de tus valles.

En tu sur. En tu norte.

¿Qué horas, qué tiempos,
qué estatuas caerán del calendario si tus manos callan?

¿Qué laureles no abrazarán tu frente
si las noches desvisten de embriaguez
las cumbres que te habitan? 

Y yo postrado,
siendo rey de tu alma,
no me aparto del cielo,
de la tierra,
de tus pies,
no abdico.




Qué suerte
encontré este poema publicado en Revista Penélope en el año 2015

https://publicaciones.revistapenelope.com/rp/article/view/106 
Inicio / Archivos / 2015: Diciembre 2015 / POEMAS
Poemas de Alonso de Molina

imagen:  Pexels



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miércoles, septiembre 04, 2024

Cuando miras al abismo, el abismo también te mira a ti

 


"Cuando miras al abismo,

el abismo también te mira a ti"

Friedrich Nietzsche

 

Me nombro en los abismos  que me miran y llaman

No es difícil perder, frustrarse ante uno mismo,

verter dudas y miedos haciendo brotar

la realidad que encierran tantísimas entregas.

De haber pintado espacios de mejillas audaces,

sentirse, de lo estéril, eco yermo y baldío,

como una bruma empotrada en los ojos

de un cielo enrojecido que silba a los arcanos.

(Ese frescor de brazos blandos y amor exiguo que fueron los fragmentos. Asimétricos ritmos pactando el si bemol que destruyera el ego, la notación que asesinara al sí mismo en los soplos del otro. Exhibir el error que nos mantiene al mundo como una voz urdiéndose entre los hielos de un camino de tierra hendida en sus prejuicios, en sus roídas erosiones).

¡De tantas formas llama la caída al polvo

que una madre hastiada de metáforas

muerde las monedas

corriendo a las alturas,

hacia aquel vuelo de horizontes blancos,

forzando los remiendos de la tierra

a la alquimia que alivie las jornadas!

(Usted ansió ser niño, ajustar en los viejos las conductas opacas. Se remangó la piel en alborozos evitando los juicios para no quebrantar sus impulsos, su leitmotiv, la aceptación de su vida; -cuánto lo envidio, de mayor probaré a seguir sus latidos; cu-ando los días me aparezcan amarillos seré un viejo malo, por cada poro esnifaré feromonas, me pondré hasta las patas con cien tragos de vodka y calavera aplaudi- ré obscenidades -no tan obscenas como Hiroshima, Nagasaki, Cisjordania, la Crisis Global, el desempleo-. Seré la lluvia ácida que consume los miembros; un reuma en los tejidos del alma-).

Hay carne,

labios que fecundados en calles solitarias

se convierten al barro de las cansadas alas.

Sin soportar lo inerte, lo estático y pasmado,

me acreciento en los cambios

y agito cada hueso que la ciudad me ofrece;

ahora creo en mí,

me nombro en los abismos

que me miran y llaman.



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Un humano cualquiera

Alonso de Molina

Poesía del Siglo XXI

Colección Poetas de Hoy





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domingo, mayo 19, 2024

Golf. Poesía en movimiento.


 

Poesía en movimiento
Golf y poesía confluyen. Dos mundos aparentemente distintos, encuentran un punto de convergencia en la contemplación, la belleza y la conexión con la naturaleza. Esta actividad deportiva es una fuente de inspiración poética. La afinidad por el golf desde el punto de vista de la poesía enlaza directamente con la contemplación y la belleza, que, de alguna manera, son elementos esenciales de la poesía.
En el juego del golf es esencial la contemplación, la pausa, el silencio, el respirar despacio. Un tono, llamémosle lírico y contemplativo, explorando tanto la técnica del juego como la experiencia emocional y estética que lleva consigo.
La belleza y elegancia de un swing bien ejecutado, el silencio cuasi meditativo en el campo y especialmente en las proximidades del Green, de alguna manera representa la conexión cuasi mística con la naturaleza.
Me atrevería a afirmar, que el acto de jugar al golf bien podría representar una metáfora de la vida y el arte, representa una confluencia profusa y evocadora entre el golf y la poesía.
Hoy en La Envía Golf. (19-05-2024).


  El futuro del golf

¿Más Verde, Más Rápido, Más Inclusivo?


El golf del siglo XXI se encuentra en una encrucijada apasionante. Por un lado, la presión social y medioambiental reclama campos más sostenibles, con menor consumo hídrico, menor uso de químicos y mayor integración con el ecosistema

local. Por otro, la tecnología promete reinventar la experiencia del juego, desde palos diseñados con inteligencia artificial hasta simuladores que permiten practicar en cualquier ciudad del mundo sin necesidad de un campo físico. La inclusión, por su parte, avanza con pasos firmes: el golf femenino gana visibilidad, los programas juveniles se expanden y las barreras económicas empiezan a reducirse.

 

 

Sostenibilidad

Innovaciones en el diseño y mantenimiento de campos para reducir drásticamente el consumo de agua y productos químicos. 

Tecnología

Herramientas digitales, simuladores y datos biomecánicos para mejorar el rendimiento y ampliar la accesibilidad del golf. 

Inclusión

programas de base, circuitos femeninos con mayor visibilidad y reducción de barreras socioeconómicas para nuevos golfistas. 

El golf sigue evolucionando, pero su encanto atemporal permanece intacto. De las costas embrujadas de la Escocia medieval a los simuladores virtuales del mañana, el deporte conserva esa mezcla única de frustración y deleite que ha fascinado a generaciones. La bola sigue siendo pequeña, el hoyo sigue siendo estrecho, y la hierba sigue siendo verde& donde la naturaleza y la precisión se encuentran.

 

Golf: ¿Suerte o Habilidad?

Anécdotas sobre la yerba

Hay deportes que se juegan con los músculos, y hay deportes que se juegan con el alma. El golf pertenece a esa segunda categoría: un mundo donde un centímetro separa el triunfo del desastre, donde el viento, la hierba y hasta una rana pueden cambiar el destino de una partida. Este ensayo recorre algunas de las historias más memorables —y más inverosímiles— que nacen entre los fairways y los roughs, allí donde la habilidad y la fortuna se disputan el protagonism

 

La Rana y el Golfista: Un Cuento de Buena Fortuna

Dicen que en el segundo hoyo de un campo perdido entre montañas, un golfista solitario escuchó una voz diminuta surgir desde el borde del estanque. No era el viento, ni la imaginación. Era una rana. Y la rana hablaba.

El consejo del anfibio

«Hierro 9», dijo la pequeña criatura verde con una seguridad pasmosa. El golfista, entre la incredulidad y la desesperación —llevaba tres birdies fallidos consecutivos—, optó por escucharla. El resultado fue un hoyo en uno. Un milagro de manual. Desde ese instante, el hombre no volvió a tomar un palo sin antes consultar a su nueva asesora.

Una ronda de ensueño

Hoyo a hoyo, la rana fue dictando palos, ángulos y distancias con una precisión casi sobrenatural. El golfista terminó la ronda con su mejor marcador de la historia: doce bajo par. Nunca había golpeado tan bien, nunca se había sentido tan acompañado sobre el green. La pregunta que quedó flotando


 

De la Cancha a Las Vegas: La Rana Millonaria

La historia no terminó en el decimoctavo hoyo. Animado por su éxito sin precedentes, el golfista —con la rana guardada en el bolsillo de su polo— tomó un vuelo impulsivo a Las Vegas aquella misma noche. ¿Por qué detenerse cuando la suerte está de tu lado?

La apuesta de los treinta mil

Con la voz inconfundible de su compañera verde, el golfista se plantó ante la mesa de ruleta con treinta mil dólares en fichas. La rana no titubeó: «Negro, número 6». La bola giró, el mundo se detuvo y el número 6 negro recibió a la bolita blanca con una precisión casi cósmica. El casino enmudecció. El golfista había multiplicado su fortuna de un solo golpe —sin palo ni hierro de por medio.

La escena que siguió fue digna de una película: aplausos, cámaras, responsables del casino con semblante pálido. Pero el protagonista solo pensaba en la rana que descansaba en su bolsillo.

El precio de la fortuna

Cuando la euforia se calmó, la rana hizo su petición: quería un beso. No era mucho pedir, considerando lo que había dado. El golfista, agradecido y algo desconcertado, acercó los labios a la piel húmeda del anfibio. Y entonces ocurrió la transformación: la rana se convirtió en una mujer extraordinariamente bella.

Esta parte de la historia, la más inverosímil de todas, es también la más reveladora. Porque en el fondo, todos buscamos que nuestra rana —nuestra suerte, nuestro talismán, nuestra rutina mágica previa al juego— se transforme en algo magnífico. El beso es la recompensa a haber confiado en lo irracional


 

El Giro Inesperado: ¿Un Cuento o una Metáfora?

La historia de la rana parlante pertenece, evidentemente, al territorio de la fábula. Pero como toda buena fábula, esconde una verdad profunda sobre la naturaleza humana y, en particular, sobre la forma en que los golfistas —aficionados y profesionales por igual— se relacionan con la suerte.

El talismán universal

¿Cuántos golfistas tienen una pelota «de la suerte» que no se atreven a usar hasta el momento decisivo? ¿Cuántos repiten el mismo ritual antes de cada putt, convencidos de que el orden exacto de sus pasos marca la diferencia? La rana no es más que la versión fantástica de esos rituales cotidianos que pueblan los campos de golf del mundo entero.

La suerte como liberadora

Curiosamente, creer en la suerte puede tener un efecto paradójicamente positivo sobre el rendimiento. Cuando un golfista atribuye parte del resultado a factores externos —una rana, un guante especial, un número favorito—, se libera de la presión aplastante de controlarlo todo. Esa relajación mental suele traducirse en un swing más fluido y una decisión más clara.

¿Y si fuera posible?

La magia de la fábula reside en que, por un instante, nos permite soñar con que existe un atajo al esfuerzo. Una rana que susurra el hierro correcto, una bola que encuentra el hoyo por pura magia. En ese sueño breve, el golf se convierte en algo más grande que un deporte: se vuelve una promesa de posibilidades infinitas.




La «Yerba»: El Elemento Impredecible del Golf

En el vocabulario del golf rioplatense y latinoamericano, la «yerba» no es solo el rough —esa franja de hierba alta y densa que bordea el fairway—, sino también un estado de ánimo, una situación de peligro con final abierto. Caer en la yerba es caer en la incertidumbre.

El terreno del azar

Cuando la bola se hunde entre las briznas altas del rough, el golfista pierde el control que tanto ha cultivado. La posición del lie, el ángulo de ataque, la resistencia de la hierba al impacto: todo se vuelve variable. Un mismo golpe ejecutado con idéntica técnica puede producir resultados radicalmente distintos según cómo repose la bola en esa jungla en miniatura.

El milagro desde el rough

Sin embargo, la yerba también es el escenario de algunos de los golpes más épicos de la historia. Bolas que salen disparadas en ángulos imposibles y aterrizan junto al banderín. Chips que ruedan con una suavidad inverosímil hasta caer en el hoyo. En esos momentos, el golfista no sabe si aplaudirse a sí mismo o agradecer a los dioses del green.

La preparación no basta

El rough es el recordatorio más brutal de que el golf nunca es completamente domable. Puedes practicar diez mil horas, afinar tu swing hasta la perfección biomecánica, memorizar cada cálculo de distancia y viento. Pero cuando la bola encuentra la yerba, entra en un territorio donde la experiencia y la suerte negocian en pie de igualdad.

Rafa y el Misterio de los Lucky Strike

No todas las anécdotas sobre la suerte en el golf ocurren sobre el campo. Algunas tienen lugar en las horas previas, en esos rituales nocturnos que los golfistas más supersticiosos guardan como secretos de Estado. La historia de Rafa es una de esas.

La cajetilla imprescindible

Rafa llevaba años jugando sus torneos más importantes con una cajetilla de Lucky Strike en el bolsillo. No para fumar —lo había dejado hacía tiempo—, sino como talismán. El nombre mismo, Lucky Strike, «golpe de suerte», le parecía demasiado perfecto para ignorarlo. La noche antes de una competición importante, descubrió que su cajetilla habitual estaba vacía.

La búsqueda de las cuatro de la mañana

A las cuatro de la madrugada, Rafa se lanzó a las calles en busca de un estanco abierto. Lo que siguió fue una odisea urbana digna de una novela picaresca: gasolineras cerradas, máquinas expendedoras que solo tenían marcas equivocadas, un guardia de seguridad que lo miró con sospecha, un taxista que juraba conocer un lugar y lo llevó veinte minutos en dirección contraria. Todo por una cajetilla de Lucky Strike.

El final feliz y su moraleja

Finalmente, casi al amanecer, Rafa encontró su cajetilla en un bar de carretera cuyo dueño madrugador lo recibió como si estuviera esperándolo. Durmió dos horas, llegó al campo con ojeras históricas y jugó la mejor ronda de su vida. ¿Fue la cajetilla? ¿Fue la adrenalina del desvelo? ¿Fue simplemente su día? La historia de Rafa no responde la pregunta. La hace más interesante.


La Suerte es Redonda: ¿Coincidencia o Destino?

Hay una imagen recurrente cuando se habla de suerte en el golf: la circularidad. El hoyo es redondo, la bola es redonda, y la suerte misma parece girar en ciclos. Los golfistas hablan de «rachas» con la reverencia de quien describe fenómenos meteorológicos: la buena racha que no quieres interrumpir, la mala racha que parece no tener fin.

Las decisiones impulsivas

Algunas de las jugadas más legendarias de la historia del golf nacieron de un impulso: un palo elegido en un segundo sin demasiada deliberación, una línea de putt leída con el instinto más que con la razón. Jack Nicklaus afirmaba que sus mejores golpes siempre habían sentido «correctos» antes de ejecutarlos, con una certeza que no podía explicar racionalmente. ¿Es eso suerte, o es el inconsciente de un maestro tomando el control?

La línea entre decisión impulsiva acertada y pura suerte es, en el golf, extraordinariamente fina. Y esa ambigüedad es parte del encanto del deporte.

Las circunstancias inesperadas

Un pájaro que desvía la trayectoria de la bola y la manda al hoyo. Una ráfaga de viento que corrige un golpe torcido. Una bola que rebota en el palo del banderín y cae dentro en lugar de salir disparada. El golf está plagado de estas intervenciones del azar que, sumadas, construyen el relato de una carrera, de un torneo, de una sola ronda memorable.

El filósofo deportivo podría argumentar que la suerte no existe, que todo es causalidad física. Pero el golfista que ha vivido uno de esos momentos sabe que hay algo más. O al menos, prefiere creer que lo hay. Y quizás esa creencia sea, en sí misma, la verdadera ventaja competitiva.





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viernes, septiembre 02, 2022

Somos yoga buscando ser perfectos. La dueña de aquel diciembre. Quizá nos quede aún tocar el corazón. Poesía. Poetas de Hoy



Mientras ella habla y habla, yo le miro las nalgas, las entrañas, su canesú azul, su pecho escarlata, las uñas de sus pies; miro sus rojos, los cauces de sus ingles, su vello oscuro, sus montes, su risa; sus dientes, su mandíbula, sus impares espacios. Amo todo el oxígeno del centro de su ombligo; nada es tan salvaje como su culto y dádiva; nada abre la risa, como las múltiples enseñas de su orgasmo, esa hermosa agonía del relámpago y la muerte. Teniéndola a mi lado yo la amo. Amo su erótico dibujo, sus incendiados huecos, sus aunadas urgencias; amo su espalda, amo sus vértebras bordadas, la piel que la disfraza, su despertar calmoso; amo la noche y sus silencios, su paz, su luz, su danza y sus prudencias; amo sus compulsivos signos, el escorpión que la alimenta, y amo esta noche rica en minerales, pero sigo esperando a los planetas por si cambian las formas de la luna;

quizá nos quede aún tocar el corazón.
Somos yoga buscando ser perfectos.


II

Sentía el hambre, la indecisa línea
del esfuerzo espacial entre mi cuerpo
y el suelo que temblaba como un beso
adolescente huyendo al infinito.

Más allá del latido de una boca
que entrega sus excesos al sudor
viaja el cuerpo cargado de recelos
y un hombre sin espejo besa el agua
pretendiendo ser fuente que le llene
los párpados de pétalos, abriendo
la raíz de un nirvana que vuela
al encuentro de un niño con la cara
incendiada chillándole a sus dudas.

Somos yoga, ya digo, buscando ser perfectos.

Namaste 

 

Fragmento del prólogo

En el poema Somos yoga buscando ser perfectos, se percibe la confrontación entre la idealización y la cotidianidad que pareciera acallar la magia de los cuerpos cimbrando entre los brazos. Más allá del amor, de la sensualidad de “sus vértebras bordadas, la piel que la disfraza, su despertar calmoso; amo la noche y sus silencios, su paz, su luz, su danza y sus prudencias; amo sus compulsivos signos, el escorpión que la alimenta, y amo esta noche rica en minerales” …  Se sigue esperando a los planetas “por si cambian las formas de la luna”, metáfora de sensaciones más extraordinarias que las del amor cotidiano. “Quizá nos quede aún tocar el corazón”.

María Luisa Lázzaro (Mérida (Venezuela) 
Escritora. Profesora. Poeta.
 



disponible libro en papel y digital
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viernes, agosto 19, 2022

86 años sin Federico García Lorca. ¿No me encontraron? No. No me encontraron. Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba, y que el mar recordó ¡de pronto! los nombres de todos sus ahogados.


 86 años sin Federico García Lorca

5 de junio de 1898, Fuente Vaqueros. Granada
Madrugada del 18 al 19 de agosto de 1936, Alfacar. Granada

¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados.

Miembro de la Generación del 27, Federico García Lorca es el mayor referente de la literatura española del siglo XX. Autor de numerosas obras de teatro, género en el que también se lo considera autoridad e ícono del siglo pasado, destacándose Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba. Fue asesinado en algún barranco entre Víznar y Alfacar, en las afueras de Granada poco más de mes del inicio de la Guerra Civil Española por su condición de republicano y homosexual.

Hay muchas teorías sobre los motivos del asesinato de Lorca, un entramado de circunstancias e intereses, no exclusivamente políticos, cuyo chivo expiatorio por su condición de artista y especialmente por ver más allá de las apariencias y sobre todo por pretender pensar y vivir en libertad, Federico García Lorca fue cobardemente asesinado el 18 de agosto de 1936, hoy, 18 agosto 2022, se cumplen 86 años del asesinato del poeta García Lorca.

Antes de cumplir la comanda, sus asesinos recibieron la orden "Denle café, mucho café"* del general golpista Gonzalo Queipo de Llano quien ordenó la ejecución del poeta y dramaturgo García Lorca.

En una cuneta entre Víznar y Alfácar se suponen los restos del poeta, los del general Queipo de Llano descansan en la Basílica de la Macarena, en Sevilla. 
*acrónimo que significaba: “Camarada, Arriba, Falange Española”


RUEDA DE LOS TRES AMIGOS


Enrique,
Emilio,
Lorenzo.

Estaban los tres helados:
Enrique por el mundo de las camas;
Emilio por el mundo de los ojos y las heridas de las manos,
Lorenzo por el mundo de las universidades sin tejados.

Lorenzo,
Emilio,
Enrique.

Estaban los tres quemados:
Lorenzo por el mundo de las hojas y las bolas de billar;
Emilio por el mundo de la sangre y los alfileres blancos,
Enrique por el mundo de los muertos y los periódicos abandonados.

Lorenzo,
Emilio,
Enrique.

Estaban los tres enterrados.
Lorenzo en un seno de Flora;
Emilio en la, yerta ginebra que se olvida en el vaso,
Enrique en la hormiga, en el mar y en los ojos vacíos de los pájaros.

Lorenzo,
Emilio,
Enrique.

Fueron los tres en mis manos
tres montañas chinas,
tres sombras de caballo,
tres paisajes de nieve y una cabaña de azucenas
por los palomares donde la luna se pone plana bajo el gallo.

Uno
y uno
y uno.

Estaban los tres momificados.
Con las moscas del invierno,
con los tinteros que orina el perro y desprecia el vilano,
con la brisa que hiela el corazón de todas las madres,
por los blancos derribos de Júpiter donde meriendan muerte los borrachos.

Tres
y dos
y uno.

Los vi perderse llorando y cantando
por un huevo de gallina,
por la noche que enseñaba su esqueleto de tabaco,
por mi dolor lleno de rostros y punzantes esquirlas de luna,
por mi alegría de ruedas dentadas y látigos,
por mi pecho turbado por las palomas,
por mi muerte desierta con un solo paseante equivocado.

Yo había matado la quinta luna
y bebían agua por las fuentes los abanicos y los aplausos.
Tibia leche encerrada de las recién paridas
agitaba las rosas con un largo dolor blanco.

Enrique,
Emilio,
Lorenzo.

Diana es dura,
pero a veces tiene los pechos nublados.
Puede la piedra blanca latir en la sangre del ciervo
y el ciervo puede soñar por los ojos de un caballo.

Cuando se hundieron las formas puras
bajo el cri cri de las margaritas,
comprendí que me habían asesinado.
Recorrieron los cafés y los cementerios y las iglesias,
abrieron los toneles y los armarios,
destrozaron tres esqueletos para arrancar sus dientes de oro.
Ya no me encontraron.
¿No me encontraron?
No. No me encontraron.
Pero se supo que la sexta luna huyó torrente arriba,
y que el mar recordó ¡de pronto!
los nombres de todos sus ahogados.



PEQUEÑO POEMA INFINITO.


Equivocar el camino
es llegar a la nieve
y llegar a la nieve
es pacer durante veinte siglos las hierbas de los cementerios.

Equivocar el camino
es llegar a la mujer,
la mujer que no teme la luz,
la mujer que no teme a los gallos
y los gallos que no saben cantar sobre la nieve.

Pero si la nieve se equivoca de corazón
puede llegar el viento Austro
y como el aire no hace caso de los gemidos
tendremos que pacer otra vez las hierbas de los cementerios.

Yo vi dos dolorosas espigas de cera
que enterraban un paisaje de volcanes
y vi dos niños locos que empujaban llorando las pupilas de un asesino.

Pero el dos no ha sido nunca un número
porque es una angustia y su sombra,
porque es la guitarra donde el amor se desespera,
porque es la demostración de otro infinito que no es suyo
y es las murallas del muerto
y el castigo de la nueva resurrección sin finales.
Los muertos odian el número dos,
pero el número dos adormece a las mujeres
y como la mujer teme la luz
la luz tiembla delante de los gallos
y los gallos sólo saben votar sobre la nieve
tendremos que pacer sin descanso las hierbas de los cementerios.

La extensa y variada obra de Federico García Lorca, ha pasado a la historia, son notarias creaciones como Bodas de Sangre, Yerma, La casa de Bernarda Alba, Romanero Gitana, Poeta en Nueva York… en su obra predomina un estilo personal y crítico con la sociedad de la época, donde reflejaba de manera especial el dolor y el sufrimiento de las mujeres que tenían que hacer frente a una sociedad cerrada y violenta.
Todavía en 2022, a 86 años de su asesinato, se desconoce el paradero del cuerpo del poeta, escritor, dramaturgo… lo silenciaron para siempre, pero no pudieron callar su voz.



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domingo, agosto 07, 2022

FESTIVAL INTERNACIONAL POESÍA EN EL LAUREL: Marlene Pasini (México), Álvaro Salvador (España), Sara Harb (Colombia), Ulises Paniagua (México), Ivonne Sánchez Barea (Estados Unidos), y Alonso de Molina (España)

Nada sé de poemas y menos de poesía.

De los cuatro elementos, voy a elegir el quinto.

Pero no voy a leer poemas.

Voy a decir montaña, nube, pájaro…


Voy a respirar madera, fuego, sándalo…

Divagaré invisible en las ubres del aire

para beber la sal, el agua, el viento…

y así será la patria que me preste la lluvia

con un beso de tierra que separe del éter

la paja y la canela…

Alonso de Molina


Un honor estar en este hermoso lugar, con tan grandes poetas, XIX FESTIVAL INTERNACIONAL Poesía en El Laurel en los jardines del convento de San Luis El Real, que desde 2004 ceden las Hermanas Mercedarias para este evento. 





Entre los participantes se encuentran poetas como Marlene Pasini (México), Álvaro Salvador (España), Sara Harb (Colombia), Ulises Paniagua (México), Ivonne Sánchez Barea (Estados Unidos), Gioconda Belli (Nicaragua) y Alonso de Molina (España)

 




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