martes, mayo 10, 2022

La perversa lujuria que disfraza el silencio


Algún día debería tocarme a mí esta suerte de encuentros. Ninguna mujer me había invitado jamás, y tú dejaste caer la botella sobre la mesa sin saludar ni decir palabra alguna.

Observé perezoso el pequeño trasluz que formaba el vacío entre tus piernas, en la parte más alta y cercana a las ingles. Te dije –toma asiento, por favor. Y por contra acercaste la hebilla de tus jeans al borde mi pecho. Yo moví la cabeza, como si sacudiera una mosca y aspirando con fuerza, sin apenas ponerme en pie, tomé tus hombros y te ayudé a sentarte. Tu pelo, entonces, ladeó al elevar la barbilla en un gesto contrariado. Alcancé la botella con mi mano y, atropellada, la otra alcanzó las dos copas para bebernos el tiempo entre un cruzar y otro de piernas y miradas.

Después todo fue rápido. Tú empezaste a calmar tus institutos, yo evocaba a las musas para urdir un pretexto y marchame.

Pero he nacido hombre y, aunque tiemblo, también yacen en mí arquetipos que sueñan lo prohibido. Tú seguías mirando insidiosa las agujas de un reloj atolondrado que quería y no quería proseguir su camino y marcharse al destierro de los tiempos. Yo asentía entre sorbos, como un adán hipócrita que tiene a flor de labios un hombruno piropo que pujaba por vaciar a la chica mala que te hacías y reventar gallardo en tus entrañas.

Son templos lo que mi alma busca en ti. Tus atropellos, tus dudas, tus confusiones, tus inciertas maneras de besar a tiempo y a destiempo… con toda la ambigüedad que mi cerril torpeza presupone en ti Reconozco las hebras de tu pelo, tu sincrónica danza de apareamiento, tus menudos suspiros… pero tu pulso, tus latidos, tus juegos seductores… acrecientan los besos que programan las horas y encienden la perversa lujuria que disfraza el silencio.
Con encomiable prólogo de la escritora venezolana María Luisa Lazzaro; así como entrañables reseñas de grandísimos poetas y escritores:
Andrea Zurlo
Escritor. Cineasta. Florencia. Italia
Laura Gómez Recas
Periodista. Madrid. España
Julio González Alonso
Escritor, Lector, Educador. León. España.
Carmen Baeza Lores
Poeta. Almería. Almería. España
Francisca Sánchez Sevilla
Profesora. Poeta. Berja. España.

Mayra R. Encarnación

Profesora. Poeta. Carolina. Puerto Rico 
Cristina Guerra
Poeta. Activista Cultural. Atahualpa. Ecuador.
Lizzette Rodríguez
Poeta. Artista Visual. Ciudad de México. México.
 
La dueña de aquel diciembre
Tapa blanda: ‎ 120 páginas
ISBN-13: ‎ 979-8608843778
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viernes, abril 29, 2022

INSTRUCCIONES PARA REIR EN ÉPOCA DE CRISIS



No hay función más sana que reír, reír y ser, que sin ser no es posible la risa, ni es posible madrugar ni sacar la lengua ni apretar las manos ni abrazar con fuerza. Me río sentado y me río en horizontal, y me río de pie  para frenar mi indiferencia, me río de cualquier guisa mientras escribo estas letras con todas las instrucciones necesarias para reír, reír con pausa, reír con vehemencia, reír con afán, reír solo, reír en compañía, reír entre tambores o con trinos de jilguero, pero reír riendo, reír porque sí, pero sobre todo reír por filosofía para inocular el virus de la risa al mundo como antídoto a la crisis y a la mala uva.


Texto completo



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miércoles, marzo 02, 2022

QUARKS Y OTRAS PARTÍCULAS

 


 
Hablas
de la razón sin tiempo
como si la existencia se escribiera
solo con partículas de arena;
pero existen otros elementos
además del aire, agua, tierra y fuego;

existimos porque átomos y espacios
dan sentido a la dulzura; al color, al aroma.


No necesito yo,
para vivir,
más explicaciones.

¿Acaso he preguntado
de qué está hecho el mundo?

Si acaso,
alguna vez, bajo la lluvia,
he llegado a preguntarme:

¿Es cierto que la eternidad es eterna?



(Textos rescatados del 2004. 27/10/04)


Imagen: Gerd Altmann
 
 
 
 


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domingo, febrero 27, 2022

Huele a copa a punto de quebrase. La única manera de vencer en una guerra es evitándola




La única manera de vencer
en una guerra es evitándola.
George C. Marshall


Me observo, aún soldado, con el arma en las manos. Es un gesto confuso el que expongo. El semblante que muestro parece aceptación resignada. ¡Ay, si me viera el gran Musashi, qué vergüenza encubrir mis hormonas con estrés!

En cambio el gesto corporal, el asir de manos, es de “si hay que luchar se lucha”. Pero para luchar hay que tener motivos, o al menos un motivo tan valioso como la vida propia o la de los tuyos.

Se trata de una imagen trasnochada en el tiempo; esta foto, encontrada revolviendo cajones, se me antoja una noche sin estrellas ni música; no digo triste, digo que no levanta el ánimo, faltan luciérnagas saliendo del corazón y sobran juramentos que te impiden volar sobre “la deseable dignidad de haber muerto” -que diría Borges- por una patria que te impone a ese dios recreado en las armas.

No es que huela a guerra, la guerra es siempre con nosotros mismos, huele a duda, huele a rama quebrada, huele a un caminar por un desierto desahuciado; huele a vidrio, a copa a punto de quebrase, huele a gente con la patria tatuada, huele a patria con gente abandonada.


#нетвойне #Noalaguerra
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jueves, febrero 24, 2022

#нетвойне #Noalaguerra La destrucción como hazaña



#нетвойне #No a la guerra

La destrucción como hazaña; todo el mérito es suyo, Putin, alardea que las fuerzas armadas rusas, en el día de hoy, han alcanzado con "éxito" las metas codiciadas; que han derribado aviones, helicópteros y destruido más de ochenta infraestructuras terrestres. Y lo dice sin pudor, sin resquemor ni vergüenza alguna. En cambio el pueblo ruso ha inundado las calles y las redes sociales con un rotundo hashtag #нетвойне #No a la guerra.


Tristes guerras
si no es amor la empresa.
Tristes, tristes.

Tristes armas
si no son las palabras.
Tristes, tristes.

Tristes hombres
si no mueren de amores.

Tristes, tristes.

 

Miguel Hernández Cancionero y romancero de ausencias.

 



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