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lunes, enero 12, 2026

El hombre que mueve una montaña comienza llevando pequeñas piedras


ENTREGA DE LO QUE YA NO SIRVE

Dejamos aquí lo que pesaba.

Dejamos aquí lo que ya cumplió su ciclo.

Dejamos aquí lo que no queremos llevar al otro lado.

«El hombre que mueve una montaña comienza llevando pequeñas piedras». 

Estoy llanamente de acuerdo con Confucio: piedras y otros sobrepesos. Toda gran transformación nace de un gesto mínimo, insistente y perseverante. El esfuerzo es el verdadero artífice de nuestros logros y nos recuerda que nada —grande o pequeño— sucede como un hecho aislado: todo es suma, acumulación, constancia.

Sin embargo, siempre sopesamos nuestras acciones. La magnitud de las metas nos entusiasma y, al mismo tiempo, nos abruma. En ese dilema —tan humano— nos preguntamos si el esfuerzo merece lo que se quiere alcanzar.

No todo llega por azar ni por el simple encadenamiento de los acontecimientos. Hay un punto clave donde reside la fuerza real de nuestras acciones: la inercia.
El primer paso es, sin duda, el más difícil. Pero una vez dados unos pocos, la mente persiste, se abre a la posibilidad del logro y, poco a poco, pierde el temor al fracaso. Avanzar afirma.

En el fondo, no se trata de cuánto esfuerzo puntual seamos capaces de ejercer, sino de mantener la predisposición: avanzar sin miedo, sostener el gesto, confiar en que el objetivo ha sido medido desde nuestras propias posibilidades —esas que nadie conoce mejor que uno mismo—.

A ese convencimiento hay que sumarle la inercia. La inercia reduce el miedo al fracaso: una vez comenzado, casi todo empieza a rodar. No dejes de mirar la cumbre de la montaña, pero tampoco olvides sentir que es el esfuerzo el que mueve lo que parecía inamovible.

Somos seres capaces de entrega. Cuando la actitud se afirma, la montaña deja de ser un obstáculo y pasa a estar bajo nuestros pies. Entonces el sol parece demorarse en nuestros pasos, el agua rompe su cauce, se vuelve barro y raíz, y todo el paisaje acompaña el viaje.



Imagen: ChiemSeherin


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domingo, enero 11, 2026

Poeta irremediable


Poema dedicado
Que se rompan los labios y sangren estrellas hasta tus pies estás en la agenda de locos a la que pertenezco recoger astillas de las muertes es oficio de ratones recoger astillas de la vida es oficio que recibí entre páginas de niebla pasear en bicicleta por el pecho y la espalda del mar es antigua idea realizada: viajes al fondo donde el sol descansa y en la superficie rebelde donde consumes los sueños eres alonso sin mayúscula porque la letra es chica y abarca el multiverso amistad que entrego a la vista del sol Raúl Arias Chancusi (el último Tzántzico) Quito, Ecuador, diciembre 2025 Texto para Alonso, poeta irremediable

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Imagen:  Angela_Yuriko_Smith



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martes, enero 06, 2026

Una lengua lamía mi rostro


Fue la escena cobarde

donde el paso del tiempo

mezcló sus contornos

en la danza incipiente

donde la tos y el curso

gritaba en los umbrales

a la hierba de lenguas

su melodía y caos

 

fue un sueño

tal vez un viaje

una lengua lamía mi rostro

el camino era azul

y árboles de metal

batallaban silencios

en esa orilla mansa

de un corazón quemado

 

pero hay noches que dudan

soñando en mil cabezas

la palabra no dicha

el eslabón de piedra

que esconde la escritura

en el lenguaje extraño

de aquel laberinto inútil

colmo de tantos pasos

hiriendo sus vacíos

fantasmas sin aliento

en esos labios ebrios

que mordieron los perros

es por eso o tan vez no

que me aferro al infierno

a un camino sin pasos

donde un tórrido cielo

va proclamando en ansias

la inexorable bola

que va ofreciendo suertes

con toda virulencia

en un alud de sinos

con la palabra incierta

y los huesos de polvo

pretendiendo el pasado

de pájaros azules

que anclaban su raíces

sus picos y sus alas

en un órdago de luces

donde por toda risa

eran flechas y nubes

incendiadas de suertes

 

en cambio, él, o yo mismo

apartaba el espanto

y en un bosque de sombras

afilábamos dientes

para afrontar el miedo

con las uñas y dientes

mordiendo las raíces

 

pero fue ceniza todo

tanta espera de lluvia

no abrazó los perdones

y mis manos sin fuego

quedaron en la nieve

en un azar sin suerte.


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image:  thanks to Peggy_Marco  - (publicado 13 abr 2026)

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---------------VERSIÓN A TRES VOCES--------


 (la voz que recuerda)

Fue la escena cobarde

donde el tiempo mezclaba sus contornos

y las toses del mundo golpeaban umbrales.


Yo solo quería entender

qué lengua lamía mi rostro

y por qué el camino era azul.


 (la voz que escucha): 

Cuando se fueron todos

quedó el azúcar dormido

y tus palabras se acercaron

como animales que buscan calor.

Yo vi ese azul en tus manos,

un azul que no sabía si era herida u horizonte.

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ADM (la voz que olvida):

Hay noches que dudan,

que esconden la escritura

en un laberinto inútil

donde los pasos hieren vacíos

y los perros muerden los labios ebrios.


Por eso me aferro al  metal

(a un camino de piedras: al infierno)

a un camino sin pasos.

la voz que escucha: 

Ese infierno lo conozco:

es un bosque que solo existe

cuando lo nombras.

Allí afilabas dientes

para no ser vencido,

allí mordías raíces

como quien busca una verdad enterrada.

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ADM  (la voz que arde):

Pero fue ceniza todo.

La lluvia no llegó,

los perdones no abrazaron,

y mis manos sin fuego

quedaron en la nieve.


(la voz que escucha):

Y aun así avanzaste.

Aun así, tu palabra,

con su polvo y su furia,

se abrió paso en la nieve el frío

como un fuego que insiste

aunque ya no recuerde

…cómo arder. cómo seguir ardiendo!


Poemas EN BORRADOR para segunda edición LOS SIMBOLOS DESNUDOS




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lunes, enero 05, 2026

2025 RESUMEN AÑO 2025 - LIBROS PUBLICADOS. PORTADAS EN REVISTAS. PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS: ALONSO DE MOLINA

 

MISIÓN CUMPLIDA - Resumen Año 2025
















2025 RESUMEN AÑO 2025 - LIBROS. PREMIOS LITERARIOS. DEDICATORIAS Y RECONOCIMIENTOS


Poema dedicado
Que se rompan los labios y sangren estrellas hasta tus pies estás en la agenda de locos a la que pertenezco recoger astillas de las muertes es oficio de ratones recoger astillas de la vida es oficio que recibí entre páginas de niebla pasear en bicicleta por el pecho y la espalda del mar es antigua idea realizada: viajes al fondo donde el sol descansa y en la superficie rebelde donde consumes los sueños eres alonso sin mayúscula porque la letra es chica y abarca el multiverso amistad que entrego a la vista del sol Raúl Arias Chancusi (el último Tzántzico) Quito, Ecuador, diciembre 2025 Texto para Alonso, poeta irremediable
https://www.alonsodemolina.com/2026/01/2025-resumen-ano-2025-libros-de-alonso.html

Relatos Sin Ton Ni Son: En primera persona del singular
44 relatos breves que exploran la vida contemporánea desde la intimidad, la ironía y la poesía —sí, cuarenta y cuatro. Una colección literaria de cuentos contemporáneos y relatos breves en español que nos invita a recorrer emociones, ideas y experiencias diversas.
Esta Navidad regala libros de autores independientes

2025 RESUMEN AÑO 2025 - LIBROS PUBLICADOS. PORTADAS EN REVISTAS. PREMIOS Y RECONOCIMIENTOS: ALONSO DE MOLINA


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sábado, enero 03, 2026

¿EN QUÉ CLASE DE INFIERNO ESTAMOS CONVIRTIENDO EL MUNDO?


 Respecto a la noticia del día. No soy de políticas. Y mucho menos simpatizo con los regímenes totalitarios, pero entiendo que hay otras formas de hacer las cosas. Trump se impone, puede que la razón esté de su lado, pero no sé si la forma de actuar en la adecuada en un mundo al borde del precipicio.


¿En qué clase de infierno estamos convirtiendo el mundo?

 

Lo que dicen hoy las noticias sobre Venezuela.

Según varias fuentes de prensa y TV, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su gobierno llevó a cabo una operación militar a gran escala en Venezuela y que Nicolás Maduro fue capturado y sacado del país.
 
Trump afirmó que Estados Unidos “dirigirá el país hasta que haya una transición adecuada”. 

Algunas figuras políticas han celebrado la acción como un “nuevo día para Venezuela”, mientras que otras la han calificado como un “secuestro” y han advertido sobre la narrativa mediática que puede construirse alrededor de este acontecimiento político militar.

Es decir: hay un hecho central —la operación militar y el apresamiento del presidente anunciada— y luego una ola de interpretaciones, cada una desde su propio marco ideológico.

LA FORMA, NO SOLO EL FONDO
A mi modo de ver, como persona de a pie, lo que está ocurriendo es algo mucho más profundo que la simple noticia. ¿Cómo es posible actuar así en un mundo ya tensionado, frágil y totalmente polarizado…?

Y esta pregunta es una reflexión totalmente introspectiva y creo que muy legítima. No estoy defendiendo a Maduro ni a ningún régimen totalitario. Estoy señalando algo más universal: la preocupación e inquietud por cómo el poder ejerce la fuerza, la supremacía militar, en un momento histórico donde cualquier acontecimiento de este calibre puede incendiar más el panorama global.

Muchas personas nos sentimos consternados entre el miedo, la incertidumbre y, claro que sí, la sospecha cuando una potencia actúa de forma unilateral militarmente en otro país. No porque crean que el régimen venezolano sea o no legítimo, sino porque el método, las formas, importan, sobre todo cuando el mundo ya parece caminar sobre una fina capa de hielo.

AL BORDE DEL PRECIPICIO
Sí, un mundo al borde del precipicio. Las noticias de hoy refuerzan esa sensación de que las decisiones se toman cada vez más rápido, más duro, más sin matices. Y eso genera miedo, ansiedad y vértigo.

Mucha gente siente que, aunque la intención pueda ser “restaurar la democracia” o “proteger derechos”, la forma belicista de actuar puede abrir puertas más que peligrosas como escaladas militares, tensiones internacionales, precedentes difíciles de controlar y narrativas que se imponen en uno y otro sentido sin espacio para la duda y la imprecisión de la incertidumbre.

FUERA DEL TABLERO
Todo lo acontecido en el día de hoy en Venezuela, y no voy a suavizarlo con optimismos vacíos, deja a la líder opositora María Corina Machado, fuera del tablero. El mundo sí, como en una sucesión de incendios incontrolables, camina entre brasas sin saber muy bien, sin certezas de cómo se llegó hasta este punto, un mundo abocado a la impotencia, sin lucidez alguna, y que nos obliga a mirarlo de frente, directamente menguados, impávidos y sin anestesia.

Y no, no estoy pidiendo ni mucho menos ofreciendo un diagnóstico del mundo, del planeta Tierra, sino un reconocimiento de la irracionalidad con la que muchos dirigentes actúan mientras los ciudadanos de a pie solo podemos, con el corazón encogido y la mente fría, reconocer que esto pesa, esto duele, esto no debería ser normal. No, no lo es.

Y esta reacción —esa punzada que nos hace decir “dan ganas de llorar”— es una señal de que las personas de a pie no somos indiferentes al caos orquestado por las altas esferas de los gobiernos. El ciudadano no puede ni debe disimular su sensibilidad ante agresiones gubernamentales y mucho menos ante hechos bélicos, agresivos… celebrar la violencia, no es un acto de resistencia.

Lo que duele es la gente, las historias truncadas, la dignidad golpeada, la sensación de que un país entero ha sido obligado a vivir en modo supervivencia.

Venezuela, hoy es una herida abierta en América Latina. Lo que duele es la gente, las historias truncadas, la dignidad golpeada, la sensación de que un país entero ha sido obligado a persistir para vivir en modo supervivencia.

 Y entiendo ese temblor. Venezuela se ha convertido en un símbolo doloroso de cómo un pueblo entero puede quedar atrapado entre crisis económicas profundas, deterioro institucional, migraciones masivas y una sensación de futuro suspendido. Millones de personas han tenido que marcharse, otras resisten como pueden, y desde fuera uno siente que observa un incendio que no debería existir, pero que nada puede hacer para apagarlo.