jueves, septiembre 10, 2026

Preguntas sin respuesta

Preguntas que no exigen una respuesta, porque quizá la respuesta las destruiría. Preguntas para caminar con ellas, para dejarlas francas, abiertas como quien deja una ventana entornada o una puerta entreabierta.

Sí, preguntas que, de alguna manera, a todos, nos interesan. Preguntas entre el silencio, la existencia y esa incómoda interrogación que a veces nos hacemos: qué demontre[1] estamos haciendo aquí. 

01. ¿Quién seríamos si nadie nos estuviera mirando?

02 ¿Cuántos de nosotros permanece cuando dejamos de nombrarnos?

03. ¿Y si aquello que buscamos ya no existiera?

04. ¿Dónde termina el silencio y empieza lo que no sabemos decir?

05. ¿Cuántas veces hemos confundido avanzar con alejarnos?

06. ¿Qué parte de nosotros vive todavía en quien fuimos?

07. ¿Puede perderse algo que nunca supimos que teníamos?

08. ¿Y si la respuesta necesitara que dejáramos de preguntar?

09. ¿Cuánto pesa aquello que nunca ocurrió?

10. ¿Quién recoge lo que dejamos de ser?

11. ¿Hay lugares a los que solo podemos llegar después de perdernos?

12. ¿Qué queda de una herida cuando deja de doler?

13. ¿Y si recordar fuera otra forma de inventar?

14. ¿Cuánto silencio hace falta para escuchar una ausencia?

15. ¿Somos quienes elegimos ser o quienes no pudimos evitar ser?

16. ¿Qué hacemos con aquello que no tiene nombre?

17. ¿Cuándo deja uno de buscar y empieza, simplemente, a encontrarse? 

18. ¿Puede una pregunta convertirse en certeza?

19. ¿Y si vivir consistiera solamente en aprender a despedirse?

20. ¿Qué parte de nosotros sabe hacia dónde vamos?

21. ¿Hay algo más verdadero que aquello que no podemos explicar?

22. ¿Quién seríamos sin nuestra propia historia?

23. ¿Cuánto de lo que llamamos destino fue simplemente miedo?

24. ¿Y si no hubiera nada que comprender?

25. ¿Qué sucede cuando ya no necesitamos llegar a ninguna parte? 

26. ¿Qué pregunta nos acompañará cuando ya no necesitemos respuestas? 

27. Qué demonios, qué demontre, qué diablos, qué co_o… estamos haciendo aquí? 


A veces, lo que más pesa no es lo que nos hicieron,

es lo que nunca nos hicieron

Es una verdad muy profunda y dolorosa. La ausencia de lo que necesitábamos —el abrazo que nunca llegó, las palabras de validación que jamás escuchamos o el cuidado que nos faltó— a menudo deja una huella más profunda que un daño directo.

Lo que nos hacen nos genera una herida visible, algo contra lo que podemos enfadarnos o defendernos. Sin embargo, lo que nunca nos hicieron nos deja un vacío. Es el peso de la indiferencia, de la negligencia o de la falta de amor, que nos hace crecer preguntándonos si el problema éramos nosotros. Ese vacío es silencioso, pero se vuelve una carga enorme porque nos obliga a procesar la falta de algo que merecíamos recibir.

 

¿Qué pregunta nos acompañará cuando ya no necesitemos respuestas?

Hummm... resolveremos esta cuestión en una próxima entrada 



Gracias por leer y dejar un comentario en mis libros. Amazon y Google Play Libros


1 comentario:

  1. Mi pregunta "sin respuesta":
    *¿Qué harías hoy si no tuvieras miedo?*

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Gracias por tu lectura y comentario. Recuerda: La ficción que escribes es tan solo la mitad de la verdad.


Tuyo en la poesía,
Alonso de Molina