Íbamos bien encaminados, ansiábamos la lluvia y la tormenta buscándonos poemas en los párpados, una vecindad llena de pájaros y un barco navegando hacia los astros.
Encaramado al filo de aquel astro miraba en dirección a tus instancias, me invitabas a entrar y yo me hacía de plata volando hacia tus ojos, con todos los papeles aplaudiendo tu nombre, con todas las alturas que te ofrecían mis nubes.
La voz de los planetas deambulaba en tus labios en busca de mis dedos y mis ventanas open, abiertas para ti de astro en astro.
La reina de aquel diciembreFragmento (2012)
Imagen propiedad de Milica Nedeljkovic

Capítulo uno, de la astronomía en el amor. Instructivo.
ResponderEliminarAbrazos, siempre
Gracias Amando por tu buena lectura, abrazo para ti compañero
ResponderEliminarAlonso de Molina