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Mostrando las entradas etiquetadas como Allá donde empieza la locura -Poemario-

Es difícil gritar on the street lonely

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El sueño va sobre el tiempo flotando como un velero. Nadie puede abrir semillas en el corazón del sueño. F.G. Lorca; al cante, el Camarón de la Isla.

Precipitado en la apatía de las razones, sin respuestas ni aspectos que atender, penosamente solo, demasiado vacío, sin cargas ni destinos nutridos por mi pecho.
Concreto en la ceniza y el disoluble credo rechinaban mis dientes, lying on the sidewalks; con la vida desnuda corriendo en las cantinas, insensatas, mis manos procuraban mujeres.
Zarandeado al viento como hoja en ventolera yo estaba al margen de cualquier destino.
Bajo el sol caminando, aquel año bisiesto en el aire estallé mis monedas, and my luck, en tanto recorría las plazas y las angostas bocacalles sin cosenos ni senos donde albergar los sueños. Descolgaban las horas con la sed del hambriento, envenenando un alma urgida de calor y un corazón en combustión emergente que sellaba sus besos con los pardos del aura.
Es difícil gritar on the street lonely; la mujer dijo hello y yo rompí mis ojos para mir…

Allá donde empieza la locura. Eludir al búfalo

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Eludir al búfalo
Intro al libro de poemas Allá  donde empieza la locura
Cómo será el corazón de un loco. Qué cristales o qué dogmas o qué tantas cosas deberán tragar, justificar, explicar, soportar, alzarse o rebelarse. Qué tambores tendrá que golpear con sus manos de loco para detener los caminos que lo embisten con la intransigencia de un búfalo que se baja del tren sabiendo que ya no le quedan más espacios donde arremeter su pertinacia, su porfía, sus embestidas. La magia, como la poesía, se maneja por una conversión simbólica de todo el universo. Olga Orozco (Argentina, 1920). Pero ojo, cada planeta es un dolo, un desfalco, un timo donde los espejos son izados cada mañana y encumbrados a las ondas celestiales (léase televisión y redes sociales) para ser aplaudidos, izados y amamantados por los que aún no tienen la condición de loco. Estoy hecha con la misma sustancia del abismo y oficio contra la nada mi caída en las inmóviles tinieblas. Olga Orozco (Argentina, 1920). La poesía es un jue…

Allá donde empieza la locura. Alonso de Molina

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Cómo será el corazón de un loco. Qué cristales o qué dogmas o qué tantas cosas deberá tragar, justificar, explicar, soportar, alzarse o rebelarse. Qué tambores tendrá que golpear con sus manos de loco para detener los caminos que lo embisten con la intransigencia de un búfalo que se baja del tren sabiendo que ya no le quedan más espacios donde arremeter su pertinacia, su porfía,  sus embestidas.
Pero el perfume de un loco no huele a desánimo ni a renuncia, huele a orfandad, a relego, huele a ruptura, es el huracán que duerme en su propia armonía, soportando la fiebre, el miedo y el temporal.
Para llegar allí había que pasar por el fondo del alma; había que internarse por pantanos en los que chapotean la muerte y la locura.Olga Orozco (1920, La Pampa, Argentina).


En el siguiente enlace puedes leer el prólogo escrito por 

Ismael Lorenzo
CEO Creatividad Internacional

Red de Literatura y Cine


Agradecemos la lectura y tu opinión en forma de LIKE y estrellitas a las cinco cuestiones que se plantea…